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La Iglesia Católica en Cuenca pone en marcha varias iniciativas para seguir cerca de sus fieles

El Obispo de Cuenca, Monseñor José María Yanguas, decretó la suspensión de la celebración de la Santa Misa y de cualquier acto de culto en los templos de la diócesis. Las circunstancias de alarma sanitaria así lo requerían.

No obstante, los templos de la capital siguen abiertos para que los fieles puedan rezar, recibir la Confesión y ser atendidos en un determinado horario de lunes a domingo. Allí están los sacerdotes para atenderles en todas sus necesidades espirituales. Al igual que en el resto de localidades donde los feligreses también tienen a su disposición a los sacerdotes para atenderles pastoralmente, de manera especial a los enfermos, personas mayores y a aquellos que se encuentran solos.

En concreto el horario de apertura es:
– Santa Ana. De 17:30 a 18:30 (969 214554 – 687671901)
• -San Fernando. De 10:00 a 12:00 y de 17:00 a 19:00. (969 230311 – 679291939 – 676981605)
• -La Paz. De 9:00 a 11:00 y de 18:30 a 19:30. (969 222424 – 626318382)
• -San José Obrero. De 11:00 a 12:30. (969 220494 – 653341687)
• -El Salvador. De 9:00 a 12:00 en la capilla de la Esperanza. (969 226317 – 610957519)
• -San Esteban. De 11:00 a 13:00. (969 211755 – 609258026)
• -Virgen de la Luz. De 10:00 a 12:00 y de 18:00 a 20:30. (969 225259 – 619673003)
• -San Román Mártir. De 18:00 a 19:00. (969 231368 – 647585860)
• -Cristo del Amparo. De 17:00 a 20:00. (969 231368 – 620413474)
• -San Julián. A las 19:00 horas retransmite on line la Santa Misa, después adoración. (969 231932 – 649996262)
• Santiago y San Pedro (676491489).

Además se está haciendo uso de las redes sociales tanto del Obispado como de parroquias, movimientos apostólicos, congregaciones religiosas y sacerdotes para informar, acompañar, aconsejar, agradecer o ayudar a todas las personas que lo necesiten. A través de estos medios se está acercando a todos los que están en casa la Santa Misa, la Exposición al Santísimo, el rezo del Santo Rosario, las Vísperas o el Vía Crucis.

Así, por ejemplo, en el canal de YouTube Parroquia San Julian de Cuenca puede seguirse la Eucaristía de lunes a sábado a las 19 horas y los domingos a las 10:30; 12:30 y 19 horas. La Adoración los jueves a las 19:30 horas o el Vía Crucis los viernes a las 18:30 horas.

También a través de la cuenta de Facebook @parroquiasanroman se puede seguir la Misa a las 19:30 horas.
Y desde las cuentas de Instagram @semicuenca y YouTube Seminario de Cuenca podemos unirnos todos los días a los seminaristas en la Exposición del Santísimo, el rezo del Santo Rosario y las Vísperas. Terminando a las 21 horas con la bendición del Santísimo sobre Cuenca desde el lugar más alto del Seminario. Ahí permanece el Señor todos estos días. Por la noche el espacio se ilumina en color verde-esperanza. Especialmente es visible desde el Hospital Virgen de la Luz, donde trabajan y se curan las personas por quienes especialmente rezamos estos días.

Así mismo, todos los días a las 12 del medio día, hora del Ángelus, tocan las campanas de las iglesias de la Diócesis para rezar por los enfermos, sus familiares, el personal sanitario, de limpieza, las fuerzas de seguridad, dependientes, sacerdotes… que están entregándose y dando lo mejor de ellos por el servicio a los demás.

La Iglesia de Cuenca sigue hoy más cerca que nunca de los enfermos, de los que sufren, de las familias, etc. También desde el Centro de Orientación San Julián (COF ‘San Julián’) ofrecen escuchar a los que se sienten solos o abatidos, a través del 608 950 395; Y Cáritas Cuenca sigue trabajando con el servicio de comidas a domicilio a nuestros mayores o los centros residenciales entre otras cosas.

Por último, recordar que el Obispo de Cuenca, Monseñor José María Yanguas, ha pedido a todos los fieles conquenses «vivir con serenidad estos difíciles momentos y obedecer las disposiciones de las autoridades civiles con sentido de responsabilidad. Si todos actuamos así, contribuiremos seguramente a una más temprana superación de la crisis y a limitar sus daños. No se trata simplemente de una recomendación bienintencionada, sino de un verdadero deber cívico-moral. La obligación de contribuir al bien común, la salud pública en este caso, concierne a todos y debe llevar a evitar actitudes frívolas y conductas irresponsables».

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