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Kase.O descendió del Olimpo para demostrar en Cuenca por qué sigue siendo el mejor

El zaragozano actuó en el Recinto Serranía para presentar en Cuenca su álbum en solitario

No es ningún novato, tampoco un desconocido aunque sus canciones nunca hayan sonado en las radiofórmulas comerciales. Su carrera es mucho más dilatada que la de muchos artistas ‘mainstream’ desde que comenzó a rimar en maquetas en la ciudad del Ebro allá por los años noventa en solitario y más tarde junto a la legendaria banda Violadores del Verso. Desde entonces disco tras disco y concierto tras concierto, junto a Sho Hai, Líriko y R de Rumba se ganó el respeto de propios y extraños.

Sin embargo, después de ‘Vivir para contarlo’ en 2006, cada componente necesitaba caminar durante un tiempo en solitario y Kase.O comenzó a grabar y girar con la banda Jazz Magnetism cambiando de estilo musical pero con la misma solidez en las rimas. Lo cierto es que rap y jazz funcionaban bien juntos, y fue un gran éxito. De hecho, junto a este grupo pudimos verle la última vez en la mítica y ya desaparecida Sala Babylon durante el invierno de 2010.

La de anoche fue una actuación que merecía mucho más público para un show de este calibre, teniendo en cuenta que Kase.O es historia viva del rap. Pero también sabiendo que ‘El Círculo’ ha llegado a estar entre los más vendidos, ha estado nominado a un Grammy Latino y que con esta gira el zaragozano ha estado llenando recintos como el WiZink Center de Madrid o el Palau San Jordi de Barcelona, además de girar por gran parte de Latinoamérica. Y es que ‘El Círculo’ es casi una obra maestra no apta para puristas, ya que Javier Ibarra a utilizado todos los estilos y recursos que le ha demandado cada canción sin los corsés ni las ataduras típicas del rap.

Bien pasadas las diez de la noche comenzaban a girar los platos para poner ritmos a El Momo, que hacía de telonero con potentes letras que hablaban de vieja escuela, comienzos y también de reivindicaciones de actualidad con un estilo cien por cien Zaragoza.

Pero el plato fuerte comenzó una hora más tarde. Los tres primeros temas que abrieron el show son precisamente los mismo que abren el disco que Kase.O venía a presentar. Con los primeros ritmos de su potente intro que disparó desde los platos R de Rumba el público enloqueció. Pero no era nada comparado con la salida a la tarima del más grande, que comenzó a recitar acompañado de todos los asistentes. A continuación llegó ‘Esto no para’, el tema más reivindicativo del disco para seguir con la genial ‘Yemen’ que obliga a mover el cuello al compás.

Kase.O interpretando ‘Basureta’. Foto: Jose Alberto Valenciano.

Uno tras otro, Kase.O desgranó gran parte de los temas que componen un álbum sincero, crudo y que supuso una montaña rusa de emociones para su autor. Pero el zaragozano no se olvidó en ningún momento de sus ya clásicos, como la potentísima ‘Pura droga sin cortar’ del ultimo largo de su grupo o un popurrí de temas que vienen de anteriores discos de Violadores del Verso para dejar un buen sabor de boca entre los más mayores.

Pero otro de los atractivos de un directo de Javier Ibarra son sus ‘speechs’ hablando de la injusticia, el respeto a las mujeres, la xenofobia o la adicción a las redes sociales, llegando a una catarsis absoluta con un público embelesado al que además de hacer cantar y bailar, hizo pensar seriamente.

Pero también hubo momento para la diversión y la sensualidad con temas como ‘Mitad y mitad’ o la ingeniosa adaptación de ‘Boogaloo’ hacia ritmos más bailables. Sin embargo, como en su proceso creativo, el concierto subió el ritmo para en los bises descender a los infiernos del artista, que sentado en una silla de perfil al público interpretó la desgarradora ‘Basureta’, consiguiendo parar el tiempo y congelar el ambiente. Algo que enseguida remedió con nuevos himnos de paz y amor como cierre, dejándose aún algunos clásicos en el tintero.

‘Cuanto más amor das, mejor estás’ reza una de sus canciones y Kase.O repartió todo su amor y su arte en un directo impecable de casi dos horas que solo se consigue con la experiencia, la solidez y el compromiso con la música que tiene este artista que vino a demostrar que a pesar de las canas, sigue siendo sencillamente el mejor.

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