II Babylon Festival: la mítica sala se reencarnó ante miles de...

II Babylon Festival: la mítica sala se reencarnó ante miles de amigos

La música más alternativa y contestataria fue la responsable de una plaza de toros repleta de viejos amigos de la Sala Babylon que no quisieron perderse esta cita más que consolidada

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La tarde comenzaba calurosa. La arena recién regada se secaba en minutos con la ayuda del sol de junio. Los primeros fieles se refugiaban en la pequeña sombra que nacía junto a las barras. La batucada de Sambas Colgadas se abrió paso pasadas las siete para enfrentarse al sol delante del escenario y anunciar que la música ya estaba preparada para inundar la plaza. Minutos después tomaban posiciones sobre el escenario los componentes de una banda que a pesar de debutar en esta cita, son viejos conocidos de la escena rock y punk conquense. La curiosidad por su primer directo hizo que fueran muchos los que acudieron puntuales a la cita a pesar del calor. Con fuerza, sonaban los primeros acordes del repertorio de Xofoko y el escenario del II Babylon Festival quedaba inaugurado. Los conquenses presentaban algunas de las canciones del que será su primer disco, lleno de contundencia a medio camino entre el rock y el punk y con letras que animan a luchar contra la violencia de género, el bullying o el maltrato animal. Pero la gran sorpresa fue revivir temas de antiguas bandas como Kalibre 12 a la que pertenecieron vocalista y bajo o uno de los momentos álgidos de su actuación, cuando cedieron sus instrumentos a los componentes de Kuero para terminar juntos recordando el tema “Desde niño”.

Tras Xofoko, el ambiente en el escenario se tornaba mucho más indie dejando paso a los prometedores Fizzy Soup, que en los últimos meses se han colado en los festivales más importantes del país y han obtenido la simpatía de crítica y público por todo el país gracias a su cuidado sonido y su gran gestión de redes sociales. A pesar de tener la etiqueta de banda más suave con respecto al resto de grupos, la formación ofreció un directo muy rockero en el que Sonia y Javi pusieron toda la carne en el asador e hicieron bailar a un público cada vez más numeroso.

La noche caía un una enorme lona con el nombre de la siguiente banda flanqueada por dos uves luminosas invadía el escenario. Comenzaban su show los navarros Vendetta ofreciendo un directo muy ska que tema a tema calentaba el ambiente y hacía que el público se fuera animando y acercando a las primeras filas. El ruedo ya estaba prácticamente lleno, aunque en los aledaños del recinto aún quedaban grupos de jóvenes que esperaban a una de las bandas que más gente de fuera de Cuenca congregó en la ciudad. Antes, Sambas Colgadas reaparecía en las gradas para amenizar el descanso con su batucada.

La Raíz fue la penúltima banda en irrumpir sobre el escenario. Esta numerosa formación llegada desde Gandía tiene una agenda más que apretada para este verano, y una de sus paradas fue este festival ya que saben lo que es actuar en la desaparecida Sala Babylon y recibir el calor del público conquense. Su mezcla de ska, reggae y rap con la noche ya más que cerrada convertía el ruedo inundado de camisetas con su nombre en un hervidero que se dejaba la voz con algunos de sus temas.

Pero faltaba el gran final. Los granadinos Eskorzo, ya conocedores del calor del público conquense cerraban una noche perfecta bien entrada la madrugada. Su estilo es difícil de etiquetar ya que como ellos mismos dicen, no hacen fusión, sino mezcla de diferentes estilos. Con ellos, conscientes de que se acababa esta segunda edición del festival, los asistentes lo dieron absolutamente todo. Fue el cierre ideal para una segunda edición repleta de amigos y buen rollo que recordó el compromiso que la Sala Babylon tuvo siempre con la música en directo. Es por ello que las bandas y el público les devuelven ahora ese sacrificio en forma de buenos directos y un ambiente insuperable. Tanto es así, que todos pensaban ya en el cartel de la siguiente edición.

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